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lunes, 22 de mayo de 2023

Notas de un experimento efectivo

Punto D Inercia

Versos lanzados al aire,
hacia un punto de inercia,
queriendo encontrarse en su camino.

Una luz perdida que guía mi conocimiento,
que me impulse a la luz de la oscuridad latente,
donde la luz rodea mi rumbo.
a la voz de mi castigo,
la miseria de mi alma que no se calmará,
necesitado de aquella tu voz,
que carcome mis tristezas.

martes, 26 de julio de 2016

Destinos

Miles de versos en vecto',
Y todos en desorden están,
Con ese toque de descontrol,
Ni un renglón ni otro,
Riman como tal.

Insomnio de día,
En la noche invocado,
Mientras sigo en el instante pasado,
Viéndote como te veía.

Renuevas el deletreo,
Paso por momentos la primer sílaba,
Aunque la primera letra sea la favorita,
Toda la palabra me encuentra contigo,
Aun sin pronunciarla,
Solo tocándola.

Fue primero un verso,
Porque dije que te ibas,
Condenado a lo de siempre,
Ahora...
Es el instante quien funde,
Las letras y las une,
Creando lo único,
De un deletro a buscarte de nuevo,
Y en nadie más pensar.

4/04/2013

Un día diferente (Borrador 90


Rumor de laberintos,
invisibilidad en negrura,
transparencia impenetrable,
de cada oscura silueta,
de muerte habitual,
que es otra más que conocerás.

Yo muero, tu naces,
una vida inmersa,
un recuerdo, un olvido,
mirada infinta,
vida que corre.

Reconozco que he vivido siempre aquí.
Los lugares de ahora
no eran los aquel tiempo atrás
veo la vida tan vasta como tu mirada

28/03/2013

jueves, 9 de junio de 2016

12 estaciones. Marzo 2013. Parte 1

-Una boca tratando de succionar el vidrio se posaba frente a mí. Se veía una gran protuberancia y unos dientes amarillos y que, con lo opaco del vidrio no se distinguía lo que ofrecía ver esa gran boca, aunque si distraía eran los enormes cachetes de sapo que se inflaban y desinflaban frente a mí. Yo solo me quedé pasmada. Ni el metro ni la puerta del vagón se abrían. Yo esperaba que se abriera. Mientras el sapo seguía inflando sus cachetes. Un minuto pasé contemplado aquella escena sobre la puerta del vidrio. Llegó el metro pero no abrió nada, solo continuó su viaje sin siquiera descargar los pasajeros en la estación actual. Todas las personas reclamaban la partida del metro, yo solo me quede mirando de frente como si aun estuviera el vagón enfrente mío. Y después solté una carcajada. Luego luego tuve que dejar de reir, los que estaban a mi alrededor se me quedaron viendo. Yo solo me cubrí la boca con mis manos, tenía mucha pena y no dejaba de reir. Cerré los ojos de vergüenza. Sentía sus miradas.-
-No pasó mucho tiempo y llegó otro metro, medio vacío y seguí con la rutina. Desde hace dos estaciones recuerdo todo ese momento.  Es la única forma de que pase el tiempo tan largo, lo mejor será ahora cuantas estaciones faltan para bajar. <<Aún quedán 12>> Mejor sacaré un yogurth.-

La chica sacó de su bolso su bebida tranquilamente, parecía que lo tenía preparado para la ocasión, no tardó mucho en encontrarse con su mano y la rosca de la tapa para abrirlo. Pero al parecer la facilidad había terminado. No podía abrirlo. Estaba muy atascada la tapa. Sintió pena de nuevo de que la vieran por como le era imposible destapar un yogurt. El vagón se había encontrado con mas pasajeros en la estación siguiente a la que subió la chica, estaba medio lleno. Y a su vez, el trayecto estaba dificultoso, no del típico que se detiene unos minutos y se queda sin avanzar, sino del que el vagón empieza a brincar y si no estás bien sujeto puedes caerte o empujar a alguien. Ella tenía miedo de que se le salpicara todo y embarrara el líquido en toda su ropa. Una vez que se aseguró que había terreno libre para dárselas contra la rosca de la tapa. Hizo una mueca y sacó su lengua. Aplicó mucha fuerza y en cuestión de segundos se abrió. 

Borrador "La chica de las botas rosas"

Pensaba en la verdad absoluta y se miraba frente al espejo, fue como cada mañana, desconcertante. Aunque siempre era una cara diferente. Pareciera que retaba a su reflejo. Sus reacciones combinaban el día mañanero con la dificultad del próximo peinado. Y todo dependía del peine que se usaría hoy.
Llegábamos a la batalla inicial. Abría el cajón superior del tocador, el coleccionador de peines. Aunque tu no podias ver el fondo de este y en la acción de tomar el objeto la mano escondía la mitad de su presencia dentro del cubo.
Se detenía y titubeaba. Se veía como que tomase uno u otro (sin ruido, sin prisa, solo percibiendo el segundero y su caminar, el ruido de cada paso) No sabrías por qué la decidia. A fin de cuentas y ella lo sabía. Solo era uno. ¿por qué titubear? Uno pensaría que habría un centenar, un orden, un catálogo, raramente existía solo uno. Luchando en la selva de telarañas, hilos irrompibles, espadas que intentaba cortar perdían todo filo a mitad de acción. Se rendían aquellas espadas a medio pasar en la espesa maleza. Retrocedían, lo intentaban de nuevo, perdían una vez más y (retrocedían cada vez más). Poco a poco lo nudos cedían ante (el filo de) los trinchetes. Pasaban días para que la peineta pasara por todos estos hilos. Era la eternidad. Tenía mucha perspectiva este significado, siempre era la misma pelea; era una discusión distinta cada vez. Jamás se llegaba a un acuerdo. El repertorio de facies frente al espejo ya tenía todo abarcado al perecer el ritual seguí a el ciclo. El tiempo se consumía por cada intento de enredo, el problema no concluía a la mitad.
Pensaba ahora en el futuro, en (aquel) asiento trasero del auto, meditaba, todo a su alrededor pasaba a su lado. <<Las cosas pasan por algo>>-, se decía. Su semblante actual podría ser de enojo, frustración. (permanecía con una pose sería, sin sentimiento, sin rostro) desesperación. (La verdad) no se sabía con certeza. Podría ser cualquiera, podría ser ninguna. <<El destino no nos dice que es lo que pasará pero si pasa por algo es por el>> La mirada del chofer reflejada por el retrovisor era sentida por ella. De vez en cuando devolvía la mirada. Era ella. Ella lo sabía. (Aunque en realidad) no sabía que hacer ante esa mirada, de cuando en cuando regresaba a ella y las primeras veces pasaban desapercibidas, (después) eran constantes ya no sabía que hacer. La mirada del chofer ahora no había cambiado. Ella sentía nerviosismo (incomodidad) había sentido como un pequeño sismo que pasase debajo de ella. ¿Qué había pasado? (Creyó en verdad que el suelo se había sacudido) que vería gente corriendo, que (saldrían patrullas a calmar a estas personas), algunos pasarían rapidísimo, (se aligeraría el trafico al menos, llegaríamos más rápido.  El vehículo seguía quieto, seguía su curso tranquilo, el chofer ya no le prestaba atención a su pasajero aunque aun tenía la sensación, (esa incomodidad) de que la observaba
Otro borrador
Una noche sin poder dormir y en la mañana la vida lenta. Como una placa de cemento sobre mis párpados y en el esfuerzo de abrirlos una lágrima recorre el pómulo de mi cansancio. De modo automático mis piernas responden solas , afortunadamente saben el camino de ida, hacia mi destino. En mi imaginación solo mantengo mi vista

Borrador 20 de mayo "Parte 1"

-No quiero ir.
-Pero tenemos que llegar.
-Pero me da flojera.
-Ah. Es una clase.
-Por eso, me da flojera.
-Mira que podemos irnos sentados.
-Prefiero dormir aquí en mi cama. Anda ¿qué dices?
-Nel, vamsos a clase, además de pura asistencia nos califican.
-¿Y?
-Vamos, levántate.
-No.
-Mira, si vamos te compro algo.
-Termino comprándolo yo.
-Entonces no irás.
-No, ve tu, así duermo más. Lo necesito, mañana hay examen, estoy harta.
-No, no puedo así. Sabes que debes ir junto a mi.
-Ah ni modo.
-¿Cómo que ni modo?
-Pero tu puedes llevarme, ¿no?
-Si de hecho, pero es más fácil ir juntos. Oye, contestame. Fantástico. No te hagas la dormida. Muy bien, iremos. ¿En verdad te dormiste? Odio estos silencios, En fin, lo bueno que puedo hablar, lo malo es que parezco un loco. Y no despiertas. Bueno ya me decidí, Ahora déjame ver donde hay ropa. PErfecto ya la encontré. Huele a que ya es de ayer. Servirá, necesitamos asistir a esa clase, ya llevamos como cinco  cuatro faltas. Ahora veamos si encuentro las llaves, y el monedero, eh mira el teléfono. Lástima que no se escribir, bueno lo llevamos.

miércoles, 8 de junio de 2016

Borrador 3 de junio




Y bien al parecer no he escrito como se debiera, no he tenido el tiempo necesario para transcribir y creo no poder hacerlo, es imposible, lo creado está creado, así que iré subiendo el original en fotografia, espero y aun haya algún lector vigente. Sin más, aquí los mas recientes del semestre.

lunes, 11 de abril de 2016

Poesía de vagones.

Escribiendo en vagones, 
sin papel de pensamiento,
el tiempo pasa rápido, 
siendo víctima y testigo de cada mirada,
de cada segundo que pasa,
de esas estaciones de viaje,
de aquellos segundos tan lentos,
historias ajenas relucen,
situaciones de cada individuo.
Y por cada persona inigualable al momento,
el sentir de otra mirada,
que me vade,
que sigue,
que me persigue y me mata.
Ese silencio,
un mundo peculiar,
voces, monstruos sin vida,
estas historias, mis pasos,
destinos de rutina,
mágicamente sin uno propio.
Solo hoy fue otro camino,
salí de la inspiración pasada,
invocado en un papel la pluma,
uno cuentos de diálogos,
con cansancio y tristeza,
mi único y fiel amigo.

domingo, 28 de febrero de 2016

Siempre tu

No me imagino el día que no te veré más,
un aroma que siempre quise tocar,
unas manos degustar,
y aunque siempre até mi voluntad,
en vestirte con mi poesía,
y desvestirte al pronunciar,
tu sombra que baila,
tus cabellos que andan,
y esa mirada que mis versos siempre miran.


Esa escena que al encontrarte,
sepa ese sabor diferente de tu esencia,
sea ácida o dulce o amarga o insípida,
ese sabor tuyo ya lo encontraré,
pensar en ti lo hace sentir natural.

Esa necesidad de verte y tocarte en poesía,
tan difícil es que el sentir,
se intensifica más en la pasión por saber,
los colores y caminos de tu sonrisa,
más que el suspirar,
que quiero siempre, 
de esa inspiración de que tu seas mía,
de ti mujer.


domingo, 17 de enero de 2016

De esas historias jamás contadas por mi.

A diario hay un borrador nuevo, uno vive cosas diferentes cada dia aunque sean minusculas dentro de la rutina de uno de nosotros. Uno, pero no todos. Siempre se anda buscando la forma de otener diferentes puntos de inspiración. Aun recuuerdo los dias de cada mañana cuando iba a la primara. Aquel donde se tenía que rendir homenaje a un simbolo que desfilaba de aquí para allá mientras todos estábamos quitecitos. Aunque uno solo tenía que pensar en acabar ese suplicio. ese día era el castigo, hasta que me di cuenta que podría ser una bendición, era el único día en el que todos, absolutamente todos podían guardar silencio absloluto. Eso era lo sorprendente. No se si aun siga así.
En esos días de aburrimiento fue cuando despertó en mi algo dentro de mi mente, una distracción de la realidad que podía llevarme a mundos infinitos, mentira, solo me llevaba al primer ave que se topaba con mi vista, aun no tenía tan amaestrada la mente como para viajar lejos, pero desde niño ya quería volar, ser libre, al menos con mis pensamientos.
Esos pocos pensamientos se limitaan a historias de bichos con alas, que socializaban entre ellos, jugaban entre sí y nunca dejaban de hacerlo. iban y venían, eran los rebeldes de aquel silencio y aquella quietud reibana en ese mundo lrodeados de pilares que seguían una bandera. Los seres voladores recorrían todo el complejo y como yo me sabía las dimensiones del plantel, los seguía con la mirada perdido, tratando de saber hasta donde llegaban. Jamás pude ver mas allá del patio principal.
Ese es el pesamiento inspiratorio más sólido, el recuerdo del pasado, aunque suene redundante, auque hay más pasados que aun recuerdo, ese es de los que no tiene tantos huecos, de hecho ahora me pongo a recordar una historia que a he escrito. Solo a cuaderno, pero no en digital. Haré el intento.