Se miraban entres si, no se hablaban. Se encontraban unos detrás de otros, ni siquiera se miraban. A veces pasaban entre ellos y ni un suspiro respondían. Planos en un mundo plano, limitado por un circulo de incomunicación; solo un gran ventanal los acompaña que delata un mundo exterior, donde se muestra la realidad del exterior. Ellos no prestan atención, solo se detienen a descansar. Tierra de nadie, donde todos son los mismos, diferentes apariencias, misma composición.
La población de este mundito, aumenta y disminuye por cada estación que pasa, no solo hay cuatro, son mas de las que puedes contar viendo los ojos de estos seres.
Yo diría que esta unidad es la de siempre, la que vemos a nuestro alrededor, la que nos hace cambiar al mundo. ¿Será que sin ella no existiéramos?
Aquella línea infinita, una que es recta por momentos, en los que el trabajo, la rutina, el destino, tu vida te hace pensar en lo que has hecho y ¿qué es? Nada.
Unos quietos, uno bailando, uno imaginando, yo mirándolos. Parece no importarles a los demás los ritmos que cambia constantemente el que baila. Como si fuera un buen día para el, espero lo sea así todos los dias, no me gusta ver a estos otros que se la pasan con los ojos fijos en un vacío de cansancio.
Estos tres tipos, son los que siempre veo, me los topo y, ahora que lo pienso, no se ni porque los vigilo. Como si alguna vez fuesen a cambiar.
Ni siquiera el mirador los hace voltear por momentos. Creo que soy el único en darse cuenta que hay un mundo diferente ahí afuera, aunque si analizamos bien esto, parece que los pies de los seres planos, saben muy bien lo que hay allá afuera, podrían venir de allá incluso, yo solo se que hay algo fuera, el cristal que limita esta casa me lo permite ver.
¿Qué pasará por las mentes de estos tipos? Solo reaccionan cuando uno esta más cerca del otro para alejarse cada vez mas de ellos mismos.Parece interesante, un nuevo habitante parece tocar Tierra. Desde la última vez que vi una piel diferente que cayerá en nuestra prisión, de cara nueva, de cuerpo igual no menos distinto, pero de color y material diferente, sonrío al ver suelas nuevas, nadie le prestó atención. Solo un saludo recibió del feliz entre golpe y golpe del cual brincaba.
Creyó que haría nuevos amigos. Fue ignorado, volteó a ver al bailarín, trato de hablarle con un movimiento similar, moviéndose de arriba a abajo. Copió el ritmo y lo siguió; el otro solo cambió una vez más el baile y dejó detrás en pasos al nuevo. El recién llegado se detuvo, pasaron minutos, volteaba a ver a cada uno de los que se mantenían en el círculo, incluso me vio a mi; yo no dejé de verlo y decidió voltear para otro lado. Tal vez, se preguntaba por qué éramos así. Se quedó quietopor unos instantes y terminó convirtiéndose en uno más de cara larga. Al momento de su transformación uno de los que solo parecían esperar algo se retiró decentemente sin un saludo, como si el que llegó le diese la antorcha para irse.
Así terminamos siendo el mismo número de seres que habitaban ese lugar. No hacíamos otra cosa mas que esperar.
¿Qué podiamos esperar? Si cada uno sabía lo que tenía que hacer.
Dejé que en la pantalla pasarán infinidad de lunas y soles, así pues decidí dejar de vigilar y retirarme yo también. No quería, di dos pasos y el ser que una vez llegó con un vislumbre de cambios me detuvo. No me miró, ni me habló, solo supe que me llamaba, lo miré y vi que mantemía sus ojos a la deriva del suelo. Lo dejé y me fui.
Necesito reposar gastando mi tiempo, descansando mi mente, en este cuerpo sin vida, sin luz. Siento una brisa que refresca mi piel, no puedo dejar ver el oscuro ser, cómo pienso cambiar la idea si yo no estoy bien. El centro del punto es lo que me ha llevado a llegar hasta donde estoy, a un final donde el infinito no es la senda con la que nací. Sé que hay maneras de arreglar esas cosas que no llamo problemas. Algo como esas líneas borrosas que veo afuera de la ventana.
Que interesante, el saltarín dejó de hacer muecas en el suelo, las vibraciones cesaron por eso me di cuenta, ¿se habrá ido? No me puedo concentrar ahora, su música me mantenía taciturno, ¿qué trama? Veo que ahora es uno de nosotros, se mantiene plano como nosostros, siento que me mira.
Ahora oigo solo los segundos que pasan, no puedo pensar, solo siento, quiero gritar, pero no tengo voz, no tengo, no tengo boca, ¿podré respirar? ni siquiera puedo ver, pero ¡qué soy! No lo se, solo domino lo que digo, el me está vigilando.
Nadie lo veía, solo yo, estaba enfrente de mí. Interesante, nadie lo ve mas que yo, ¿qué hago? Mantengo fija la vista pero no se que hacer, ¿qué será? Si tan solo pudiese acercarme mas a aquello, Me verían los demás y le pondrían atención, aunque, pensandolo bien; recordando lo que acabamos de ver, podría ser, solo que; no puedo moverme, quiero estirarme, es algo nuevo, más nuevo que lo anterior. Siento que me muevo, pero no responde mi cuerpo, ¡lo necesito! ¿Qué? ¡eso es totalmente diferente a lo que yo he visto! ¡que horrible! Tiene cinco extremidades y vuela; desciende muy lentamente. Estoy asustado, ¡quiero escapar pero no puedo!
Tocó Tierra y soy el único que se ha percatado de ello, lo puedo ver. No tiene ojos como yo, ni boca ni nariz, ahora no se mueve, solo cierra sus cinco dedos y trata de sostener la cosa plana, y roja que está en nuestro suelo.
-¿Es de alguien?- preguntó el.
El más cerca de ellos miró su cartera y lo negó, preguntó a otro y a otro, cada uno rechazó la tarjeta que ofrecía. Pero si el la encontró para qué la ofrecía, sin preguntarme a mi se la guardó. Lo miré pocos segundos, creí conocerlo. Dejé de verlo y regresé mis ojos al suelo, a ese redondo aluminio, me puse los audífonos y solo seguí bailando.
La población de este mundito, aumenta y disminuye por cada estación que pasa, no solo hay cuatro, son mas de las que puedes contar viendo los ojos de estos seres.
Yo diría que esta unidad es la de siempre, la que vemos a nuestro alrededor, la que nos hace cambiar al mundo. ¿Será que sin ella no existiéramos?
Aquella línea infinita, una que es recta por momentos, en los que el trabajo, la rutina, el destino, tu vida te hace pensar en lo que has hecho y ¿qué es? Nada.
Unos quietos, uno bailando, uno imaginando, yo mirándolos. Parece no importarles a los demás los ritmos que cambia constantemente el que baila. Como si fuera un buen día para el, espero lo sea así todos los dias, no me gusta ver a estos otros que se la pasan con los ojos fijos en un vacío de cansancio.
Estos tres tipos, son los que siempre veo, me los topo y, ahora que lo pienso, no se ni porque los vigilo. Como si alguna vez fuesen a cambiar.
Ni siquiera el mirador los hace voltear por momentos. Creo que soy el único en darse cuenta que hay un mundo diferente ahí afuera, aunque si analizamos bien esto, parece que los pies de los seres planos, saben muy bien lo que hay allá afuera, podrían venir de allá incluso, yo solo se que hay algo fuera, el cristal que limita esta casa me lo permite ver.
¿Qué pasará por las mentes de estos tipos? Solo reaccionan cuando uno esta más cerca del otro para alejarse cada vez mas de ellos mismos.Parece interesante, un nuevo habitante parece tocar Tierra. Desde la última vez que vi una piel diferente que cayerá en nuestra prisión, de cara nueva, de cuerpo igual no menos distinto, pero de color y material diferente, sonrío al ver suelas nuevas, nadie le prestó atención. Solo un saludo recibió del feliz entre golpe y golpe del cual brincaba.
Creyó que haría nuevos amigos. Fue ignorado, volteó a ver al bailarín, trato de hablarle con un movimiento similar, moviéndose de arriba a abajo. Copió el ritmo y lo siguió; el otro solo cambió una vez más el baile y dejó detrás en pasos al nuevo. El recién llegado se detuvo, pasaron minutos, volteaba a ver a cada uno de los que se mantenían en el círculo, incluso me vio a mi; yo no dejé de verlo y decidió voltear para otro lado. Tal vez, se preguntaba por qué éramos así. Se quedó quietopor unos instantes y terminó convirtiéndose en uno más de cara larga. Al momento de su transformación uno de los que solo parecían esperar algo se retiró decentemente sin un saludo, como si el que llegó le diese la antorcha para irse.
Así terminamos siendo el mismo número de seres que habitaban ese lugar. No hacíamos otra cosa mas que esperar.
¿Qué podiamos esperar? Si cada uno sabía lo que tenía que hacer.
Dejé que en la pantalla pasarán infinidad de lunas y soles, así pues decidí dejar de vigilar y retirarme yo también. No quería, di dos pasos y el ser que una vez llegó con un vislumbre de cambios me detuvo. No me miró, ni me habló, solo supe que me llamaba, lo miré y vi que mantemía sus ojos a la deriva del suelo. Lo dejé y me fui.
Necesito reposar gastando mi tiempo, descansando mi mente, en este cuerpo sin vida, sin luz. Siento una brisa que refresca mi piel, no puedo dejar ver el oscuro ser, cómo pienso cambiar la idea si yo no estoy bien. El centro del punto es lo que me ha llevado a llegar hasta donde estoy, a un final donde el infinito no es la senda con la que nací. Sé que hay maneras de arreglar esas cosas que no llamo problemas. Algo como esas líneas borrosas que veo afuera de la ventana.
Que interesante, el saltarín dejó de hacer muecas en el suelo, las vibraciones cesaron por eso me di cuenta, ¿se habrá ido? No me puedo concentrar ahora, su música me mantenía taciturno, ¿qué trama? Veo que ahora es uno de nosotros, se mantiene plano como nosostros, siento que me mira.
Ahora oigo solo los segundos que pasan, no puedo pensar, solo siento, quiero gritar, pero no tengo voz, no tengo, no tengo boca, ¿podré respirar? ni siquiera puedo ver, pero ¡qué soy! No lo se, solo domino lo que digo, el me está vigilando.
Parecía inquieto, ¿qué lo atormentaba?, yo solo acabo de despertar de mi sueño, algo nuevo en este mundo me despertó. Veo que todos siguen dentro de sus mentes, el nuevo solo se mueve, sin ritmo, pero se mueve, ¿qué pensará? Pero ¿qué me despertó? El transcurso del día ha cambiado varias cosas, nos encontramos solos y eso nuevo de color rojo se encuentra entre nosotros. Interesante. Es plano y no se ve muy bien desde aquí. Tal vez en el siguiente movimiento, logré ver. es rojo, me llama mucho la atención.
Nadie lo veía, solo yo, estaba enfrente de mí. Interesante, nadie lo ve mas que yo, ¿qué hago? Mantengo fija la vista pero no se que hacer, ¿qué será? Si tan solo pudiese acercarme mas a aquello, Me verían los demás y le pondrían atención, aunque, pensandolo bien; recordando lo que acabamos de ver, podría ser, solo que; no puedo moverme, quiero estirarme, es algo nuevo, más nuevo que lo anterior. Siento que me muevo, pero no responde mi cuerpo, ¡lo necesito! ¿Qué? ¡eso es totalmente diferente a lo que yo he visto! ¡que horrible! Tiene cinco extremidades y vuela; desciende muy lentamente. Estoy asustado, ¡quiero escapar pero no puedo!
Tocó Tierra y soy el único que se ha percatado de ello, lo puedo ver. No tiene ojos como yo, ni boca ni nariz, ahora no se mueve, solo cierra sus cinco dedos y trata de sostener la cosa plana, y roja que está en nuestro suelo.
-¿Es de alguien?- preguntó el.
El más cerca de ellos miró su cartera y lo negó, preguntó a otro y a otro, cada uno rechazó la tarjeta que ofrecía. Pero si el la encontró para qué la ofrecía, sin preguntarme a mi se la guardó. Lo miré pocos segundos, creí conocerlo. Dejé de verlo y regresé mis ojos al suelo, a ese redondo aluminio, me puse los audífonos y solo seguí bailando.