Escritos y notas inspirados dentro de la vida de un estudiante universitario.
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domingo, 4 de octubre de 2015
Qué real!
sábado, 26 de septiembre de 2015
Yo y, la vaca y yo.
La veo asomarse de una cerca, come pasto del que está cerca de mi, tal vez para observarme, no se para que. La puedo ver entre cerrando los ojos para que no sienta que la miro y me analiza como ella a mi.
Pero nuestro personaje se paró, sus piernas casi entumecidas por la inmovilidad que lo llevo a sentarse ahí, de lado de su automovil hizo que se levantara. Miro extrañado a la vaca, como si quisiera verla espantada, pero no, ha visto a demasiados humanos como para alejarse. Mientras el fulanito con su cara de cansancio, miró por ambos lados del camino. El sol daba directamente en sus ojos y miró hacia el horizonte con una mano sobre su frente para hacerse sombra y ver hacia el horizonte, donde la carretera se perdía, donde ningún rastro de vida humana se asomaba. Volteó a ver la otra parte del camino, igual, sin rastro alguno de testigo al problema de su auto. Sonríó, miró a su único acompañante del momento y quiso abrazarla. La vaca levantó su cabeza, aún seguía rumiando, ahora la vaca parece que se extrañaba de el. Algo muy interesante, la escena vista por un costado se veía a a cada quien parado en un lado.
-¿extraño no?-dijo él, mientras se miraban a los ojos. Mientras ella seguía masticando.-Ahora lo se todo, le contaba, ya no necesito analizar a nadie, todos somos uno, ahora fue momento de escapar, de salir, de respirar.
¿te has preguntado algún día que sería saber todo lo que pasa por vuestros ojos o lo que existe, si es que existe?, ja, claro no. O quien sabe-.
Se acercó un poco, al menos la mitad de lo que estaba, la vaca lo seguía mirando, masticando.
-No se como fue que pasó, pero me encontraron, dentro de mi soledad tan bien planeada, me encontraron, se preocuparon por mi, acaso no los ayudé lo suficiente ocmo para que no pensarán en mi, yo estab hecho ya a la idea de que no me buscarían. Logré salir, tomñe el auto de uno de ellos y aceleré sigilosamente por el sendero de la mentira. Estoy aquí platicandote, como un loco, como es normal para mi, pero al menos no es normal que le hable a una vaca, tal vez sea normal para ti-.
Se recargó en la cerca que distanciaba de aquel ser con el, y pensaba. Aquella vaca no se había tomado la molestía de evadirlo, no le molestó en lo más mínimo, parecía ignorarlo, seguía masticando su comida.
-Comes demasiado sabes, te pareces a mi en mis tiempo de completa cordura, aunque hoy no he probado bocado tengo ganas de comer algo, ¿no tendrás algo?-.
Se carcajeó el tipo este.
-¿Que podría ofrecerme una vaca más que leche?
Se quedó pensando como si fuese a tener la facilidad de comer alguna otra cosa. Fue a buscar al auto a comer algo y nada. Miró al árbol, quiso saber si sus frutos tenía al menos pero estaba muy lejos. Brinco la cerca y recorrió el patio de pasto hasta el árbol más proximo, sentía ya, por pensar en ello, las ganas de comer algo, se imaginaba una manzana o una naranja. No vio nada. Mas que la vaca que no le quitaba la vista. Se veía tan pequeña desde sus sitio junto al carro, el árbol descansaba sobre un pequeño monte, terminó sentandose y se quedó pensando junto a la sombra, oyendo los gruñidos que su barriga.
-¿No hay algo mejor que leche?- ¿cómo haré para…?-.
Se levantó y fue directamente con la vaquita, que fue vaca hasta cuando la alcanzó. Sin titubear, se recostó debajo de ella, debajo de sus ubres, las vio pero no supo que hacer, pensó. Y rápidamente con sus manos sostuvo dos tetillas y las apretó, haciendo al animal un movimiento de disgusto. Pero no sabía como sacar la leche de la vaca, se mantuvo así durante un largo rato, sentía él que se moría de hambre, con desesperación jalabra y movía, mientras la vaca mujía. Muy inquieta la vaca se empezó a desesperar, pues el ordeñador era muy torpe y seguía siendo torpe. Solo una gota pudo sacarle, y ni siquiera le atinó en la boca, por querer sacar algo ni la disfrutó.
Cansado la soltó, y aquella vaca al primer indicio de libertad se alejó mientras le derrotado amigo respiraba ante su pérdida total.
-Este hombre de ciudad es demasiado inútil para este tipo de experiencia y eso que creí saberlo todo.
No dejó el campo de pasto, ni se levantó, por el cansancio y el hambre empezó a quedarse dormido, su barriga no rugía ya, solo su corazón latía con poca fuerza, mayor a la que normal latía.
La vaca andaba cerca, seguía tragando pasto, mientras sobre ella el cielo azul y un sol que no quemaba dominaba el cálido día. Al parecer la vaca lo disfrutaba, incluso después de su encuentro con el transeúnte que quería hacer uso de su materia prima, aunque escuchaba como se acercaba de nuevo, queriendo sin querer haciendo ruido, venía gateando el tipo, ¿Qué planeaba hacer?, no se rendiría?, no claro que no, el hambre lo estaba matando.
-Veamos, ¿cómo será la manera más fácil de sacarle la leche a esta vaca? ¿cómo la tomaré? Primero hay que ver como la sacaré. Y si la bebo como una ternera, total nadie me verá, auqnue es una idea muy grotesca, te imaginas? Los virus que tendría?, pero el hambre es el hambre-.
Primero quiso acercarsele por debajo como cuando la primera vez e intento de saciar su hambre pero estaba muy alta para su boca, así se levantó un poco y acercó poco a poco la ubre a su boca, toco sus labios, se alejó, pensó <<cómo podía hacer tal locura?>>, <<el hambre es el hambre>> se dijo después. Cerró los ojos e hizo una cara de asco, abrió la boca y cuando sintió que tenía la ubre lo mas metida posible la cerró poco a poco y al momento de tocar con su lengua empezó a aspirar, con tal de sacar algo, pero hacia tantas caras de asco, que no podía entre tanto asco para el, pero aun así el hambre lo dominaba y seguía intentando hasta que sientió algo en su boca, algo líquido que salía de la ubre, algo viscoso y tanto asco le dio que empezó a llorar y gritar y moverse que entre tanto alboroto de su mente que se levantó rapidamente, soltó la ubre de la querida vaca y corrió y corrió por toda la pradera haciendo caras señas y sacudiendo todo su cuerpo.
-Maldita hambre, lo que me hiciste hacer, sin pensar. –Estaba tan apenado consigo mismo como con la vaca que durante una hora no se movió desde que dejó de correr y sacudirse, sentado, junto al tramo de cerca, cerca de su auto. Donde en los vidrios se reflejaba el pequeño atardecer que envolvía al lugar tan apacible y solitario. Su estómago gruñia ahora con mas fuerza y le dolía, sentía que se comía a el mismo. Logró estar tan en paz que no miraba a ninguna parte, parecía como si estuviera en trance, como dormido, pero no lo estaba, tenía los ojos abiertos y de repente pestañeaba, tal vez estaba viendo que hacer ahora que se calmó él, y que su hambre regresaba con más fuerza, probablemente estaba regresando a la tragedia de hace unas horas, a los dos intentos fallidos. Enteramente estaba poseído. Se le oía su respirar calmado, su cuerpo inmóvil no percibía movimiento alguno ajeno a el, hasta el último gruñido de su panza, con hambre, con furia de comer algo, con deseo de encontrar algo que masticar y tragarlo.
-debo de poder, la tercer oportunidad puede ser la vencida- hablaba en soliloquio, tenía sueño, estaba muy agotado,
-¿dónde estás? Vaca. Te necesito.
Sin respuesta alguna, su mirada se expresó sorpresiva, miró a su auto, y se levantó. Se buscó las llaves por todos lados, creyó haberlas perdido, pero no, su saco estaba en el asfalto, lo había deado sobre el coche, pero el viento lo tiro. Eso no importaba, el tenía unaidea fija y fue directo a las bolsas, encontró uns llaves y se fue a la parte trasera del auto, para examinar la cajuela, al abrirla, se veía una mirada de búsqueda, de precisos razonamientos, de querer acordarse donde dejó algún objeto que quería ver en dicha cajuela. Movió dos que tres cosas y sacó una bandeja de plástico, provocando una sonrisa de alivio a su pesar, por fin había conseguido algo, ahora solo bastaba, que la condenada vaca se dejara mostrar para probar fortuna con la leche, no buscaba una negación. Quería leche, necesitaba de ella, aunque tuviera que vaicar a toda la vaca entera.
Cerró la puerta de la cajuela y brinco la cerca, gastando sus últimos esfuerzos como si le quedaran aun mas para un largo día, aunque ya era de noche.
Subió hasta la pequeña meseta dodne se encontraba el árbol sin frutos pero de muy buena sombra, busco girando la cabeza a su animal, lo vio, sonrió de gusto po ella otra vez aliviado, tomando positivamente las cosas para que ahora si todo saliera bien, mientras pesnaba esto se acercaba sin miedo a tal oscuridad, pues casi era total y podía ser todo ser invisible. Para el no, rodeaba arbustos, pequeños árboles, hoyos, como si estuviera acostumbrado a tal oscuridad.
La vaca estaba durmiendo y se despertó al verlo llegar a su lugar de descanso, para luego luego pararse, sabía a lo que venía y ni una palabra se necesitaba por parte del muchacho para que supiera que la iba a ordeñar.
Se puso de cuclillas y luego de rodillas. El animal no hacia nada, esperaba, dentro de la noche y sin frío empezó a jalar de manera diferente a la vez pasada las ubres, quien sabe como pero al primer intento, logró sacar algo de leche y el pequeño recipiente que traía sonó con presión de la leche cayendo, llenando tal tazón. Incluso la vaca se sorprendió, giró su cabeza para mirar al principiante y al parecer mujió de felicidad. Mientras el otro seguía concentrado, estab a decidido a tomar la leche que no veia que se estaba llenando la jicara.
Al termino de su gran hazaña, con triunfo miraba al recipeinte lleno, aun no lo tocaba; dejó que la vaca se acomodara para de nuevo descansar. La vaca se dio media vuelta y hasta que no alzó el otro ente el tazón, se vio que se durmió, com si fueran una gran pareja de amigos que se conocían de hace mucho.
No paraba de sonreir el campeón ordeñador, no se la creía, tenía un buen de leche para tomarla de golpe, no tenía nada mas con que acompañarla, mas que el frío que hacía por el viento. Prefierió acercarsele a la vaca y juntarse con ella para no estar tan friolento.
-¡Salud vaquita!
Se tomó toda de golpe, aunque a su tiempo. Estaba muy rica, (tanto que al escritor se le antojó y fue por un vaso de lala), la disfrutó tanto que se recargó en su amiga, sentía muy pesado su cuerpo y no hizo otra cosa mas que dormir de repente, su cabeza estaba recagrada en la barrigota de aquel gran ser, oia muchas cosas dentro de ella, su corazón latía muy seguido, como todos, se acurruco tan incomodamente que no decidió moverse.
-Como me gustaría que me abrazaras condenada- dijo balbuceando al fin.
12 de noviembre del año 2012. 1:33 a.m.
domingo, 20 de septiembre de 2015
Cambios de musa.
Desde muy temprana edad me he puesto a imaginar historias, pero siempre radican en donde yo estoy metido. El personaje de uno mismo me aburre. Prefiero incluir el rostro de una chica que me encuentro al final del pasillo todos los martes o aquella niña de ojos verdes que suele compartir pocas palabras de su día. Puede ser la amiga del lunes que siempre va apurada a quien sabe donde. Incluso la silueta de alguna sombra que no se distinga bien entre puertas y balcones siempreuna hay una silueta que ronda en alguna ladera de mi pensamiento.
sábado, 11 de julio de 2015
Niño II
Estoy castigado, según mi mamá me dijo que pensara en el porqué, pero mejor me pongo a pensar que mi castigo no vale la pena ¿qué es lo que me prohíbe? Salir de casa, con la bicicleta a lo mejor, con los carritos a la calle, hacer pistas de gis en la banaqueta, sacar a los batman en la escaleras de mk edificio donde vivo, no se. Eso si, me sigue ordenando que vaya por cosas que necesita de la cocina, aunque esta vez fue diferente, me puso a hacer la salsa, pero vuelvo a no emtender, me fascinó usar por primera vez la estufa, prenderle fuego y después usar la licuadora, la serví en un tazón y me vine a acostar, que porque ya había hecho suficiente.
Esta vez el pasatiempo que tuve para acompañarme en lo que llegaba al supermercado fue contar cuantos establecimientos habian cerrado o habían cambiado. Constantemente no duran nada. Aunque cabe recalcar que es una ruta diferente a la que te platiqué la otra vez, esta ruta es la mas larga sobre la avenida principal donde pasa el metrobús. No paso mucho por aquí porque hay mucho ruido, no piede uno caminar con tranquilidad ademas porque cada dos manzanas hay semáforo, no como el otro lado donde se cruzan las avenidas. Aunque veo mas personas que jamás volveré a ver. Est vez escribo poco, la comida ya está servida y huele rico, según mi papá me quedó bien la salsa. Yo solo los puse a calentar.
jueves, 9 de julio de 2015
Niño.
Casi siempre que mi mamá me mandaba por las tortillas o por el azúcar o por la leche me daba por hacerle mala cara, porque lo pedia cuando estaba jugando con mis muñecos de Batman o mis carritos, mi imaginación se pausaba al grado de que cuando regresaba del mandado se me olvidaba o se me iba la inspiración con la que estaba jugando.
A veces se me ocurrian buenas cosas para seguir en cuanto regresaba, pero siempre he sido muy distraído y muy cambiante. No tanto como Felipe de Quino que en sus viajes se imaginaba cosas. No. Me llamaba la atención todo lo que me rodeaba.
Vivo en el primer piso de un edificio rosa con forma de gremlin, como el de ls peliculas, aunque no ciertamente, la fachada en si era como un muñeco abierto de patas con sus brazos abiertos y sus orejas de lado a lado. Sus ojos eran las ventanas de los dos departamentos del segundo piso, los balcones del segundo piso era donde están las orejas. Bueno, el techo de estos, son las orejas.
Claro, tendrias que estar parado enfrente de mi edificio para ver esto que te platico. Entre los balcones del segundo y del primero son las manos y debajo de los balcones del primer piso son las patas. Si lo vieras desde lo veo yo, verias ese muñeco sentado, exactamente desde la entrada de la casa de enfrente, la del doctor meteorologo. Yo le digo así porque siempre que lava su coche llueve ese dia, lo de doctor es porque he oido que le dicen asi.
El trayecto mas largo que hago para lo que me manda traer mi mamá es como a quince minutos, aunque puede tomarte mas si no pasas rapido la avenida que esta del otro lado de mi manzana. Ese cruce esta unido con una glorieta y como los coches la rodean pues para entrar por la avenida principal siempre es un lío para las personas que quieren cruzarla, nunca le han puesto señalamiento alguno para precaución del transeúnte, ni semáforo, ni un policia o de esos semáforo que son solo de luces amarillos. Nada de nada. Uno que vive por aqui ya sabe que debe hacer. Esperar una eternidad. Pero yo soy mas aventado, me subo a una orilla de la banqueta que es un poco mas alta que la banqueta nornal y veo todos los coches que van pasando hasta ver un hueco que se haga entre ellos para pasar. Es difícil, tienes que estar a las vivas. Los conductores de por aquí normalmente son muy malos no dejan pasar, te avientan el coche, te pitan, te dicen de cosas, gritan cosas como: ¡Niño fijate! Yo, paso corriendo. Debes poner todo tu dinero bien agarrado al pantanlón.
Una vez que has pasado el cruce de avenidas ya estás del otro lado, lo preocupante es el regreso cuando ya vienes con las cosas. Es cua do digo sienpre que a la otra me traeré mochila para correr mas fácil, pero siempre se me olvida, cuando la calle me llama, las llaves y el dinero es lo único que traigo.
La calle de cumbres que es la que por donde continúa uno para ir por el queso al supermercado que anda por la quinta calle hacia mi destino es muy tranquila comparada con los rumbos de la glorieta de la scop, es muy tranquilo y dan ganas de caminar todo el rato. Es como mi calle, igual de teanquila, con ningún ruido de coche. Solo de perros con dueños cochinos o con duelos de perros cochinos, es lo mismo.
Luego luego la primer cuadra despues del cruce endemoniado, esta la papelería mas completa que haya visto, yo voy solo por las estampas de los álbumes que me faltan, el de Godzilla casi lo completé, aunque siguen vendiendo ya se cuales son las que tienen ahí.
Mas adelante esta la panadería Maren, los panes son deliciosos. De ahí mi favorito es la gallet de chocolate con mermelada de fresa en medio. Un dia quisiera comprarme cinco y comermelas una seguida de otra. Son deliciosas esa condenadas galletas.
Hay muchos lugares que me gustan mucho para cuando voy por el encargo de mi mamá. Pero luego le sigo porque ya me ando durmiendo y mis muñecos ya se durmieron, quedaron rendidos con la última batalla contra los playmobil, se andaban robando los batimoviles. Afortunadamente llegó Batman rojo, verde, gris y robin ninja y los metieron a sus casas.